Colores que se comen

En repostería, los colores también cuentan historias. Un pastel rosa evoca ternura; el amarillo inspira celebración; el azul transmite calma y fantasía. Hoy, los tonos se construyen con ingredientes más naturales: frutas, flores y especias que aportan matices únicos.
El color no es solo decoración: influye en el estado de ánimo y en la percepción del sabor. Por eso, los pasteles modernos se diseñan pensando en paletas que despierten emociones. Porque en la mesa, los colores también se saborean.